domingo, 8 de julio de 2018

La revisión neoreligiosa (II), la decadencia postfuturista y el reformismo burgués

Otro día más de jornada reducida con día de calor, del cual el cuerpo pide ensalada, pero tendré que buscar un proeedor que no me traiga ensaladas con hielo.


Pitagorín, el encargado de desarrollo, no está contento con la solución, y claro, quiere lo que no voy a darle.
Quiere traer el login local a una ventana al estilo del eXceed o del Reflection X.

Veamos a ver... Claro que puedo traer una consola por VNC, pero eso es antieconómico. No pienso vulnerar la seguridad...

Claro, seguridad. Voy al tema del cortafuegos lo primero...


Tumbado.


Vamos a levantarlo.


Y a configurarlo.


Y ya me enteraré porque han metido lo que parece prácticamente un any-any-accept, Pero le voy a dejar los puertos en situación.

El caso es que traer el logon desde putty o desde cygwin, no es práctico así que vamos a dar otro enfoque. Y mi enfoque es Terminal Server, o algo parecido.


A veces toca la flauta y tal como veo, tengo los binarios de xrdp instalados.


Habilito el servicio y pruebo los puertos. El 3389 escucha.



Y a trabajar.


Pero claro, que funcione no implica que su comportamiento sea el esperado. El servicio xrdp me permite usar el vnc interno de las X, sobre un bucle que reenvía paquetes.


El caso es que a diferencia de lo que pasaría en Terminal Server (si no se activa el shadowing desde luego), al atacar a un mismo servidor desde dos orígenes distintos, veo la misma imagen, por lo que pierde la gracia de ser multiusuario. Al igual que vnc en principio, seguro que necesita más configuraciones.


Como por ejemplo, elegir xorg en lugar de xvnc, que sirve para obtener lo que no tengo en local, el escritorio del root, pero que tampoco me deja logarme en paralelo. Ya seguiré investigando.


De momento, con este hueso a desarrollo, a ver si dejo de oír llantos.